viernes, junio 05, 2009

Proyecto de Erika


Después de haber parido una criatura en barro, te la llevas a casa y la vacías para cocerla, proceso que jamás había hecho. Entonces empiezas a querer perfeccionarla, ponerle otro taburete, hacerle la "piel" más homogénea, ves los errores cometidos y piensas que nunca va a acabar el proceso de mejoras. Pero como a un hijo (imagino) le quieres tal y como es.


1 comentario:

Jessike dijo...

wow me gusta mucho y reconozco el modelo! te felicito!